Vetusta Morla: “Siempre hay 'guerras civiles', somos como un matrimonio”

Decía Charles Darwin que las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes, sino las que mejor se adaptan al cambio. Vetusta Morla, formado por Guillermo, Juanma, 'Pucho', Jorge, Álvaro y David 'el Indio' -quien nos atiende-, que cumplirá en 2018 veinte años sobre los escenarios, lleva la teoría científica a la práctica musical. ¡Menos mal que son ellos los que cantan “el valor para marcharse, el miedo a llegar”! La banda indie rock del barrio de Tres Cantos de Madrid publica Mismo sitio, distinto lugar, su quinto álbum de estudio que será recordado como el de su “refundación”, porque vivir un buen momento no es sinónimo de que todo tenga que seguir igual. Ser valiente no es solo cuestión de suerte, también de atrevimiento. Es el primer disco que 'lanzan' con una multinacional. “¿Qué es independiente y qué no?” suena a un discurso, en general, conservador, a diferencia de sus canciones. La Navidad ya ha empezado, pero estoy seguro de que nos quedan regalos por abrir. Estate tranquilo que lo de a continuación carbón no es, todavía faltan por llegar los Reyes Magos.

 

 

Sois conscientes de que por mucho cambio que haya en vuestra música, vayáis donde vayáis, Copenhage será siempre el himno de Vetusta Morla.

 

No nos importa demasiado. Seguiremos haciendo canciones y buscando retos para seguir evolucionando y mejorando como músicos y como banda. No corre de nuestra parte qué canción elija el público que más le gusta.

 

En una de vuestras primeras canciones decís que “ser valiente no es solo cuestión de suerte”. ¿Hay algo de osadía en el nuevo disco?

 

Sí, de osadía y atrevimiento. No tenemos miedo a enfrentarnos a nosotros mismos y hacer cosas diferentes. Es lo que hemos intentado en este nuevo disco, es un proceso de búsqueda, de mirar hacia el epicentro de Vetusta Morla.

 

Valientes habéis sido vosotros para buscar una nueva identidad. ¿Por qué esa necesidad de cambiar cuando las cosas van bien?

 

Pues porque todo el mundo cambia. Si te quedas estático, igual que siempre has sido... al final, las cosas se caducan, se mueren y pasan a mejor vida. Es ley de vida. Las personas van cambiando. No somos los mismos de hace diez años cuando grabamos Un día en el mundo. Ahora, nos dedicamos exclusivamente a la música, algunos tenemos familia, hemos vivido muchas cosas y, por supuesto, tenemos mucha experiencia. El entorno cambia, no solo tú y tus circunstancias. Si no te adaptas, acabarás encerrado en tu cueva y convertido en un ermitaño. Necesitábamos hacer una refundación, buscar nuevos retos artísticos que nos hicieran sentir motivados para poder seguir.

 

¿Creíais que siguiendo como antes ya no llegaríais al público?

 

Probablemente, sí, pero no se trata de llegar al público. El público no es nuestro punto de mira. Nuestro punto de mira está en nuestra música y en nosotros mismos. Si un artista trabaja únicamente pensando en lo que va a opinar el público, es un artista que no es honesto consigo mismo. Otras cosas no, pero honestidad es lo que siempre hemos buscado.

 

¿Los seis tuvisteis claro esta necesidad de volver a empezar, de volver a pareceros al Vetusta Morla del principio?

 

No es parecerse al Vetusta Morla del principio.

 

Al “Vetusta Morla del principio”. Entre comillas.

 

Es buscar esas pequeñas cosas que te hacen retomar la ilusión más pura que se tiene al principio cuando eres una persona mucho más joven, más inocente y con menos experiencia, para seguir componiendo y haciendo música.

 

Decís que os intercambiáis los papeles, que utilizáis instrumentos que nunca antes habíais utilizado. Todas las canciones son mucho más instrumentales. La vieja escuela, por ejemplo.

 

Siempre hemos jugado con los instrumentos, pero quizá en este se ha jugado más y se nota más esa variedad instrumental y esas ganas de probar. De alguna manera siempre ha estado ahí, aunque en nuestros anteriores discos no se apreciaba tanto. Las cosas diferentes resaltan más.

 

Consejo de sabios y Punto sin retorno podrían ser un resumen de vuestro giro y Te lo digo a ti el aviso de que algo ha cambiado con el nuevo disco, Mismo sitio, distinto lugar.

 

Te lo digo a ti, de que algo ha cambiado, evidentemente, sí que lo es, por eso fue la canción con la que 'salimos'. Fue un aviso de cuidado que vienen curvas. Consejo de sabios somos nosotros mismos y Punto sin retorno es más personal. Las letras que hacemos siempre tienen un punto interesante entre una vivencia exclusivamente personal, también como banda, que se pueden aplicar a experiencias colectivas como sociedad, las situaciones que suceden en nuestro país. Cada uno puede convertir en suyas las canciones si se siente identificado. ¿A quién no le ha pasado?

 

Es el primer disco con una multinacional tras años apostando por la autoedición. Hasta el grupo español referente en música independiente trabaja con una productora como Sony. Desmontando mitos.

 

Eso no es así. Sony ha llegado a un acuerdo con nuestra discográfica Pequeño Salto Mortal (PSM). Sony no ha fichado a Vetusta Morla. No formamos parte de sus artistas. Es un acuerdo de explotación de nuestro último disco para poder llevarlo más allá, sobre todo pensando en Latinoamérica, adonde nos costaba mucho llegar, se nos hacía complicado. Trabajar con Sony nos permite publicar a la vez el disco en formato físico en España, Argentina, Colombia y México. Nos refuerza la promoción. Sin embargo, el trabajo que se estaba haciendo con PSM ha sido prácticamente el mismo: la distribución, la campaña de lanzamiento, etc. Nosotros nos hemos hecho nuestro disco, el que hemos querido. Se siguen manteniendo la estructura y los ideales del grupo, solamente que se amplifica gracias a Sony.

 

No es un ataque.

 

Ya ya... es que no se suelen hacer acuerdos así. Está bien explicarlo.

 

Pero lo decís con la boca pequeña, os cuesta. La música independiente no casa con multinacionales como Sony.

 

Bueno, gran parte de los músicos independientes o los que están teniendo mayor relevancia tienen acuerdos con multinacionales. Los Planetas es un grupo que siempre ha publicado su trabajo con multinacionales. Hablar de independencia a estas alturas... es una etiqueta un poco confusa (suspira). Se puede hablar desde un punto de vista musical, de gestión... ¿Qué es independiente y qué no?

 

De veinte posibles canciones, solo han entrado diez. ¿El resto las desecháis?

 

En todos los discos se componen muchas y te acabas quedando con las que hacen un álbum redondo. Esas canciones se quedan en el banquillo esperando a que el entrenador las llame para ver si salen a jugar o no. Hubo dos canciones que se quedaron fuera de La deriva: Profetas de la mañana y Puntos suspensivos. Luego las publicamos como epílogos. Quizá porque de lo que hablan o el estilo que tienen no encajan en ese disco. Por eso se dejaron a un lado. Con estas no sabemos todavía qué sucederá. Puede que se retomen en algún momento.

 

El directo siempre fue vuestra hoja de ruta a la hora de componer las canciones. Ahora, el sonido de estudio está más presente. ¿Lo notará el fan?

 

En los directos no se notará tanto. No es igual. El sonido en un estudio lo puedes tratar, transformar... se queda ahí tal cual. En directo no se puede conseguir tanta diferencia de sonido, no se comporta de la misma manera y, por tanto, no es posible hacer cosas tan diferentes. Entonces, los directos, probablemente, se acerquen más al sonido que hemos tenido siempre, pero intentaremos jugar con los nuevos matices que tiene el disco.

 

¿Cómo es un día raro dentro de Vetusta Morla?

 

¡Ja! Guau. Difícil. Un día raro sería no tener nada de actividad relacionada con el grupo. Desde hace diez años en todos nuestros días sucede algo alrededor del grupo que hace que tengas que pensar en él, hablar de él o trabajar en él. Además, con la conexión permanente que tenemos, gracias a las redes sociales y a internet, continuamente estamos conectados. De alguna manera siempre hay algo.

 

¿Recordáis vuestro último día libre?

 

(Silencio) Las épocas que hay entre discos. Cuando terminamos las giras nos damos un pequeño descanso. Ahí sí que estamos cada uno a nuestro rollo, de vacaciones. Pero poco tiempo.

 

Con Vetusta no pasa como con otros grupos. No hay una persona que os represente a todos. Es todo como muy coral, o esa es la sensación desde fuera. ¿Existe la figura del líder?

 

La figura del líder siempre existe en los grupos humanos. Es una cuestión de psicología. En nuestro caso es cierto que está repartido. Guille y Juanma son los compositores principales y llevan la iniciativa con la discográfica. 'Pucho' es el intérprete, el que canta y da la cara en los conciertos. Todos somos imprescindibles, todos tenemos nuestras funciones. Por supuesto que hay unos roles. Unos llevan más la iniciativa que otros, es normal que suceda.

 

¿Qué es lo que os hace grandes?

 

Haber coincidido una serie de personas que a base de aprender unos de los otros somos capaces de hacer música. Tenemos la suerte de que a la gente le gusta. Es una combinación. Intentamos disfrutar. Por suerte nos ganamos la vida con ello. Ser capaz de generar una emoción o un sentimiento en alguien nos hace grandes. A cualquier artista. Es en lo que se basa el arte.

 

El año que viene cumplís 20 años. Los seis integrantes os conocéis desde el colegio o desde el instituto. Durante este tiempo, ¿ha habido alguna 'guerra civil' en el grupo?

 

Siempre hay 'guerras civiles'. Siempre hay conflictos, porque hay mucha convivencia. Somos seis personas muy diferentes. Hay diferentes opiniones. Ha habido momentos más intensos en las épocas de más trabajo y de más exposición mediática. En la primera etapa era todo mucho más tranquilo, más calmado. Es lo que te podemos decir (risas). Es como una relación de pareja, como un matrimonio. Hay momentos más complicados y otros más fáciles. Son épocas.

 

¿Y en España, estamos viviendo un punto sin retorno?

 

Hay momentos de ebullición, de más confrontación, de no querer entenderse, de no querer hablar... Nosotros que somos personas que intentamos pensar siempre en positivo confiamos en que se pueda llegar al entendimiento y que vaya bien. Pero nunca se sabe, no depende exclusivamente de nosotros.

 

¿Confiáis en el poder conciliador de la música, especialmente de la vuestra?

 

Más que a nivel social, como algunos artistas se creen, que crean un aire mesiánico, sí que creemos que puede influir a nivel personal. Que toque la fibra de alguien y le haga pensar de una manera un poquito más positiva.

 

¿La música debe ser poesía?

 

La música tiene que cumplir con su función, la de emocionar, de generar sentimientos en las personas. Puede ser gustar o degustar, entretener o aburrir. La poesía está asociada a eso. Por supuesto que sí, están muy entrelazadas.

 

Una película (que defina al grupo).

 

La historia interminable.

 

Una canción (de fondo para esta conversación).

 

Una de Brad Mehldau que se llama When it rains, es la primera del disco Largo. Tiene mucho que ver con el arte, con lo que estábamos hablando. Es muy especial, muy interesante. Es la adecuada.

 

Un libro.

 

La historia interminable. ¿También vale? Bueno, sí. Ya está (risas).

 

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