Pablo Rivero: “La salud es lo que más miedo me da”

“Hay amores dormidos que siguen latentes a pesar de la erosión del tiempo. De nosotros depende despertarlos o dejarlos en el letargo”, eso debió de pensar el actor Pablo Rivero Rodrigo (Madrid, 1980), que recientemente acaba de publicar su primera novela, No volveré a tener miedo, en la que llevaba trabajando ocho años. Nunca es tarde si la dicha es buena. Parece que lo es, los lectores lo avalan, es a ellos a quien se debe, por lo menos esta vez. El título es ficción, no vayas a creer que es autobiográfico. Pablo también tiene miedo a no recibir una llamada que está esperando o a algo tan vital como la salud. En este asunto todos somos iguales, esto es así. Alcanzó la fama por Toni Alcántara en Cuéntame, pero en esencia sigue siendo aquel niño tímido que jugaba a ser actor. Es maravilloso ver cómo a veces los sueños se cumplen, y poder contarlos todavía más, por eso merece la pena soñar. Existe un ingrediente que lo hace más sencillo: hacerlo convencidos de que lo vamos a lograr.

 

 

¿Te esperabas el éxito que está teniendo tu primera novela?

 

Cuando escribí el libro nunca pensé en el éxito, quería captar lectores, más allá de que funcionara mucho o no, que la gente que lo leyera quisiera leer más. Es lo que me pasa a mí con muchos escritores, que realmente no sé si son más o menos conocidos, pero que cuando sacan un libro, lo quiero leer. Con tanto trabajo, lo que quería era que saliera. Ahora, todo está viniendo y estoy muy contento, pero es muy duro. Tiene un éxito relativo. Está yendo muy bien para como van los libros, pero está costando que le hagan hueco en las librerías. Es complicado.

 

Está entre las diez ficciones más vendidas.

 

Sí, es verdad, lo he visto en El Cultural. No sé si son los datos oficiales o si cada uno tiene unos datos diferentes. En algunos grandes almacenes, los más vendidos son otros. Si a esos grandes almacenes no llegan muchos libros o llegan menos, obviamente no puede ser más vendido. Estoy descubriendo que es un mundo esto, casi como el cine.

 

Antes, hablabas de éxito relativo. ¿Qué es para ti el éxito?

 

En primer lugar, haber sacado el tiempo, haberme dedicado, o sea, el éxito personal. Esto lo he ido aparcando durante tiempo y, al final, aposté por ello. El éxito es eso: haber apostado, que esté fuera, que la gente lo esté leyendo y que, sobre todo, las reseñas y las opiniones están siendo muy buenas. El éxito, cuando cuentas una historia, es que llegue y que a la gente le muevan cosas. Por todo lo que me escriben y todo lo que leo, eso lo estoy consiguiendo. Más allá de que se venda más o menos, estoy muy contento en ese sentido.

 

¿Qué ha sido más reconfortante: sacar a la luz este libro o acabar de rodar una película o una serie?

 

A nivel personal, la experiencia del libro es muy diferente. Soy yo, es mi historia... es mucho tiempo, muchísima dedicación... He tenido suerte con la editorial porque es mi historia al cien por cien, no he tenido filtros y es una historia muy dura, no he hecho concesiones y ningún personaje intenta agradar de más, son personajes muy duros... Tengo una teoría para cuando decimos "la gente no lee esto” o “este tipo de cine no lo ve”: es porque muchas veces no se lo damos. A la gente no hay que subestimarla. He hecho una novela confiando en que la gente es buena lectora, y está respondiendo muy bien. Esa es otra de las satisfacciones que tengo.

 

No volveré a tener miedo es el título de tu novela, pero ¿a qué le tiene miedo Pablo Rivero?

 

Pues como todo, va por etapas. A no tener trabajo, a que no te llamen. Pero, ahora mismo, y en general, a temas de salud. Es lo que más miedo me da, lo que menos puedo manejar.

 

¿Ser alguien conocido, aunque sea en otro mundo, en el de la televisión y la interpretación, juega a favor o en contra a la hora de publicar un libro?

 

Me estoy encontrando las dos cosas. A nivel de público, ni fu ni fa. Al final, juega que la gente te respete y que tengas cierta credibilidad. Una cosa que he hecho bien es que he intentado ser muy fiel a mis gustos, pues en las redes sociales, y la gente creo que ha captado el tipo de cine que me gusta, el tipo de literatura, el teatro que veo. Entonces, por una parte, están los que se han fiado y han confiado... pero, por otro lado, cuesta, como en grandes almacenes o en librerías más pequeñas, que muchas veces no apuestan porque que la gente te vea en su casa gratis no significa que luego vayan a gastarse 16 euros en tu libro. Y muchas veces, los libros desmerecen. No digo que el mío tenga una gran calidad literaria. Igual pensaban por el título que era autobiográfico. Por eso digo que no es que me lo hayan puesto muy fácil. La editorial, tampoco. A mí me dijeron: “Nos gusta tu perfil, te respetamos, no tenemos nada en contra de que seas actor, pero aquí nadie te lo va a escribir y es un proceso muy largo, antes de un año no va a salir, porque queremos que lo trabajes bien”.

 

Lo digo porque he estado escuchando entrevistas tuyas estos días y siempre te presentan como “el hijo mediano de los Alcántara”. No separan tu faceta de actor de la nueva, la de escritor.

 

Me molestan los prejuicios, pero me están respetando bastante. Ocurre como con la fama, no puedo pretender que la gente me conozca cuando quiero y no cuando no quiero. “Ahora no me conozcas que estoy de vacaciones”. Esto es un poco igual. Está bien, de hecho creo que abre puertas. Se está hablando más y eso lo agradezco. Lo bueno es que la gente que ha leído el libro enseguida deja a un lado todo lo demás... Es tan diferente, tan distinto... No me molesta, me molesta cuando me encuentro entrevistas en las que hablo cuarenta minutos del libro y diez minutos de la serie y el titular es sobre la serie. Ahí sí me siento un poco engañado, pero no me enfado.

 

Alguien dijo una vez que para que no te olviden como escritor tienes que escribir una novela antes de que pasen dos años, ¿tienes algo pensado?

 

Sí sí, tengo varias historias, pero me tengo que poner. Las tengo muy desarrolladas, la cabeza me va a mil por hora. Tengo que sacar el tiempo para desarrollarlas bien.

 

Algo sobre una road movie, ¿puede ser?

 

Ah, sobre eso tengo una historia escrita, pero no, la siguiente sería otra cosa, más thriller.

 

De pequeño eras muy inseguro.

 

Sí sí, y lo he sido durante bastante tiempo. Era inseguro, bastante tímido, bastante cortado...

 

Entonces, ¿de dónde viene el sueño de ser actor?

 

Principalmente, porque siempre ha sido mi juego. De todas maneras, muchos actores somos muy inseguros y muy tímidos. Hay algo terapéutico ahí, de soltarte y vivir lo que tú no vivirías en tu vida. Pero, de todas maneras, a mí me viene porque me paso la infancia jugando a películas, a contar historias, a obsesionarme con personajes... va todo unido, también lo de escribir.

 

¿Te haces actor, en parte, para escapar de la rutina?

 

Cuando eres pequeño, no tienes la lucidez como para decir “necesito escaparme de mi realidad”. Pero bueno, hay algo de eso, juegas para divertirte, a ser otra persona... tiene que ver con la niñez, con la imaginación, con crear otros mundos. Cuando soy mayor, lo veo como una profesión. Al haber estudiado Comunicación Audiovisual veo lo que hay detrás, la parte de trampa que hay, de hacer que todo parezca real, los códigos cinematográficos...

 

También estudiaste dos años de Periodismo y, por cosas del destino, acabaste interpretando a un periodista en Cuéntame.

 

Me interesaba escribir, por eso empecé Periodismo. Luego, me encontré que la mayoría de la redacción era periodística, noticias y demás. Entonces, me pasé a Comunicación Audiovisual porque me interesaba la asignatura de guion. No es que me haya desvinculado, sino que a lo largo de estos años, a la vez que interpretaba, sobre todo en los parones, he ido desarrollando historias. Ha ido un poco en paralelo. No he sentido que me desvinculara, sino que no lo he hecho público, lo he trabajado aparte.

 

¿Te han servido estos estudios a la hora de interpretar a Toni Alcántara en Cuéntame?

 

El hecho de estudiar en sí siempre te sirve porque te da entrenamiento, a la hora de investigar fuentes, te da perspectiva... es necesario en todos los ámbitos. En el caso de la carrera de Periodismo, me sirve no solo con el personaje de Toni Alcántara, sino en general para todos los personajes. Eso de que no me gustaba mucho lo de las noticias tiene una parte positiva: el concretar, el ir a la esencia de una noticia, resumir en una frase, el titular... Todo eso sirve de mucho cuando vas a desarrollar una historia como escritor o cuando vas a abarcar a un personaje. Te da perspectiva, eso lo he podido aplicar a Toni Alcántara.

 

Yo creo que, como dijiste una vez, dejaste de estudiar Periodismo porque la realidad te afecta demasiado.

 

No es que me moleste demasiado, pero sí me afecta. Creo que nos pasa a todos los que nos dedicamos a esto, es por crear una realidad de evasión. A mí, por ejemplo, ir al cine o sacar un hueco para leer me evade de todo, de los telediarios y las noticias que hablan de enfermedades, es horrible. Por eso que cuando ves una peli o lees un libro es como una burbuja, un disfrute, como un lujo, ese es el objetivo. No solo es una forma de evadirme, sino de encarar la realidad.

 

¿Podemos afirmar que Cuéntame es como el buen vino?

 

(Risas) Bueno, eso tendría que decirlo el público, pero, por los datos de audiencia, creo que sí. El hecho de estar durante tantos años y el haber ido cambiando, arriesgando, adaptándonos a las tendencias, a los cambios de cámara... Arriesgando, a veces, mejoras, y otras, empeoras; a veces, te equivocas, otras no. A nivel creativo, el equipo de la serie es un muy buen vino porque siempre está despierto. Estamos todos como muy involucrados intentando superarnos. Esta temporada era muy clave, a mí me trasmitieron eso. Estoy muy contento porque todos esos objetivos que nos marcamos están conseguidos.

 

Después de tantos años, ¿cómo es el día a día dentro de una serie tan longeva?

 

Depende un poco del mes, de los capítulos, de si te toca hacer exteriores o no, de si te tocan dobles unidades... Te puede pasar que no conozcas a mucha gente a estar los de siempre. Con la familia pasa igual. Esta temporada ha estado bien porque nos hemos juntado mucho, eso es un acierto, a todos nos conecta mucho y creo que al público le gustan mucho las secuencias que tenemos la familia junta. Cuando estamos todos, nos contamos todo, hacemos terapia, nos reímos mucho.

 

¿Te gustaría vivir en aquella época?

 

No me lo he planteado nunca, pero no no. Me gusta la época en la que estamos. Hay muchas cosas por las que luchar, muchas cosas que no están bien, pero eso ha pasado siempre. Mientras reaccionemos a tiempo, estemos al loro y sigamos luchando cada uno por lo suyo y por el bien de todos... Ahora, me sale el tema del terrorismo, pero fíjate en los 80 la que teníamos aquí montada. Por desgracia, males siempre hay.

 

¿Cómo contaría Toni la crónica política española de hoy en día?

 

¡Qué te voy a decir! Me da un poco de pudor cuando se trata de hablar de los personajes, a ver si los guionistas me van a echar la bronca (risas)... pero me puedo hacer una idea. Toni sería, en ese sentido, como yo. Él, desde el poder que tiene, desde el periodismo, intentaría denunciar lo máximo posible toda la corrupción, todo lo que viera que se está haciendo mal, irregularidades, desigualdades y demás.

 

Juan Echanove no volverá nunca más a la serie. ¿Cómo vivisteis los últimos capítulos a su lado?

 

Con mucha responsabilidad porque era una trama muy importante, era un capítulo muy duro porque se trataba de una despedida; y con mucha intensidad, intentado hacerlo todo muy bien, estando a la altura para despedirle bien. Fue muy duro, fueron muchas horas. Los finales de temporada siempre suelen ser así porque la emisión nos va comiendo y hay que terminar. Normalmente, los finales de temporada suelen ser muy ambiciosos y queremos hacerlo todos muy bien y ya son muchos meses... pero yo creo que eso juega a favor porque, aunque estés cansado, todos ponemos la energía y sale un buen resultado.

 

¿Cómo te gustaría que acabase Cuéntame?

 

Me gustaría que acabase la familia unida, igual viendo la televisión como en el primer capítulo cuando veían Eurovisión, haciendo ver que la vida sigue. Sin grandes efectivos, pero costumbrista, como siempre ha sido la serie.

 

Una película.

 

Es que depende del género, no te puedo decir una (risas). La que más he visto: Psicosis.

 

¿Qué es lo que más aprecias en una película?

 

En general, que esté todo acorde, que no haya nada que rechine, que sea honesta con el producto que está haciendo.

 

Un libro.

 

A sangre fría, de Capote.

 

Una canción.

 

Wicked game, de Chris Isaak.

 

Sé que eres un viajero apasionado... así que: un viaje.


Nueva York.

 

 

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