Ricardo Gómez: “No estoy jugando a ser actor”

Concertar la entrevista con Ricardo Gómez (Madrid, 1994) fue asunto de dos semanas, ajustar horarios y poco más. Él estuvo dispuesto desde el primer momento. Conociéndolo un poco mejor, me alegra saber que es un chico normal, de verdad, risueño, como corresponde a su edad, al que le gusta ir al cine y al teatro solo, de poco ego y nada de gen de superioridad. Presentarlo como Carlos Álcatara (Cuéntame), el nieto, el hijo y el novio de España, sería cometer un error, aunque es consciente de que se lo debe todo a ese personaje. Se considera “de los últimos de la vieja escuela” por poder aprender de los mejores actores que han pasado por nuestro país y, por si fuera poco, estoy totalmente seguro de que es consciente de su buen momento. Ya ha dirigido su primer cortometraje y este “podría ser el año del salto a la gran pantalla y al teatro”. ¡Ah!, casi se me olvida, hoy es su cumpleaños... Felicidades, Ricardo.

 

 

¿Qué tal la Super Bowl de este año?

 

(Risas) Muy bien, muy bien, de puta madre. Estuve viendo el partido con unos amigos en un restaurante porque no tengo el canal en casa. Muchas risas.

 

A los siete años compaginabas tu faceta como actor con otra de tus pasiones, el fútbol. ¿Sigues jugando?

 

Sí, sí, lo que pasa es que ahora ya no compito. Antes, estaba federado, ahora, lo que hago es jugar en las ligas locales y pachangas, pues de 'retirao' ya (risas).

 

Si pudieras intercambiar por un día tu profesión por la de futbolista, ¿en quién te reencarnarías?

 

Xabi Alonso.

 

¿Cómo ves al Madrid de Zidane?

 

Digamos que, pues bueno... veo que falta mucho por trabajar. Hubo un poco de desidia este año, fallos de concentración... Ahora, parece que están un poco más interesados en jugar que a principio de temporada, pero, bueno, a ver, a ver qué tal va.

 

¿Cómo compaginas tus estudios de Literatura general y comparada con el ritmo de vida que llevas?

 

Pues, mira, este año me ha sido imposible, he tenido que parar la carrera porque no me daba el tiempo para más. Los dos primeros años, con mucho esfuerzo y, sobre todo, pidiendo a gente que no le importase dejarme los apuntes de todos los días que no podía ir. Si no llega a ser por ellos, habría sido imposible.

 

¿Ves Cuéntame cada jueves?

 

Cada jueves, no. De vez en cuando. A veces, lo veo solo o con un amigo y, otras, con mi madre. Ella sí que lo ve siempre. Depende de cómo me pille, pero ya te digo, alguna vez o algún jueves que estoy por ahí tomando algo, pues me lo pierdo, no estoy siempre en casa.

 

Has dado tu primer beso en la serie, también has votado antes que en la vida real. ¿En qué más cosas ha adelantado la ficción a la realidad?

 

(Risas) Pues, mira, conducir una moto, por ejemplo. No se me ocurren más que decirte. ¡Ah!, sí que es verdad que mi personaje fue a la Universidad antes que yo.

 

¿Y al revés?

 

Ah, bueno, bastantes cosas, por ejemplo, cogí un avión antes que Carlos, por decirte alguna.

 

De todos los ligues que has tenido en Cuéntame, ¿cuál harías real?

 

(Risas) ¿Que con quién saldría con las que he estado? Está complicado. Nunca me lo había planteado así. Por supuesto que hay gente con la que te llevas mejor y peor, pero nunca me había planteado que con cuál tendría yo una historia. No puedo contestarte a eso.

 

Acudes a muchos garitos del centro de Madrid, existentes en la movida. ¿Podemos decir que te has enamorado de aquella época?

 

Pues un poco sí, podríamos decirlo así. No sé si me he llegado a enamorar o no, pero sí que siento y existe una cierta nostalgia por algo que no he conocido. No me importaría, por ejemplo, que me sucediera algo parecido a lo que pasa en Midinigth in Paris, entrar en un garito y encontrarme en el 1983 o 1982. Al final, se le coge mucho cariño.

 

¿Qué tiene de especial?

 

Un poco la libertad, el hecho de pensar que no todo el mundo va a opinar de lo que haces o de lo que no haces. Ahora, te tienen los ojos puestos encima, por ejemplo, pasa con Twitter. Antes, la gente salía con la sensación de que lo que importa es eso, pues si salimos o si estamos hablando, pues estamos hablando, y no ahora que estás en una discoteca y no hay más que flashes y luces de pantalla de móvil. A día de hoy, es más importante compartir lo que estás haciendo que disfrutar de lo que estás haciendo.

 

Si tuvieses que quedarte con una secuencia de Cuéntame, ¿con cuál te quedarías?

 

Ummm, complicado (suspiro). Bueno, la trama de la cárcel sería una con las que más he disfrutado rodando, eso sí. El capítulo de la apuñalada, por ejemplo.

 

¿Qué fue lo primero que te compraste con tu sueldo de actor?

 

(Risas) Pues, realmente, no lo recuerdo, porque, claro, con siete años... Sí sé que cuando terminó la primera temporada, mi madre decidió que nos fuésemos a pasar una semana a México. Me imagino que parte de ese dinero saldría del sueldo. Fue una especie de regalo, unas vacaciones por haber terminado.

 

En la serie, has sido empresario, has estado en una cárcel e incluso has sobrevivido al incendio del Alcalá 20. ¿Qué final te gustaría para Cuéntame?

 

Me lo han preguntado tantas veces y se me han ocurrido tatas cosas, que no sabría decirte cuál me gustaría. Teniendo en cuenta el peso del personaje y su gusto por la escritura, veo a Carlos escribiendo o acabando el guion de una peli, como si todo esto que va narrando en la serie fuese una peli que ha terminado de escribir.

 

¿Te gustaría tener a Imanol Arias como padre en la vida real?

 

(Risas) Hombre, lo pasaríamos bien (más risas). No estaría mal, pero estoy contento con el mío.

 

¡Te he escuchado decir que tú no serías un buen padre!

 

No, creo que sería muy buen padre, sí que lo sería, pero no creo que ahora mismo esté preparado. Daría lo mejor de mí, pero, vaya, no creo que pudiese encargarme de un niño como corresponde.

 

¿Y te gustaría tener un hijo como Carlos Alcántara?

 

No, no, no me gustaría, por lo menos rodarlo, no. Más que nada por el cambio generacional, él, que empezó siendo un niño... sería llegar demasiado lejos.

 

¿Qué papel ha jugado en tu evolución tu hermano Arny?

 

Diría, sobre todo, en mi evolución como persona. Como actor, no se mete mucho en mis cosas. Pero como persona, es que es mi hermano mayor. Siempre está ahí para darme consejos, para escucharme, para poder desahogarme y también estoy yo para escucharlo a él.

 

¿Qué es eso de que has escrito el guion de tu 'corto' mientras grababas una secuencia de Cuéntame?

 

¿Esto cómo lo sabes? (asombro). Pues estaba rodando una secuencia en la que Carlos tenía que escribir, y siempre que ruedo esas escenas, no escribo nunca nada, siempre escribo tonterías. Y, de pronto, un día, pues empecé a escribir algo que tenía sentido y me dije: ¡Hostia, puede molar! Al día siguiente, empecé a desarrollar la idea.

 

¿De qué trata y cuándo lo podremos ver?

 

Trata un poco de la vida del actor, esencialmente, habla de la dificultad del mundo del actor. Y, ¿cuándo lo podremos ver? La verdad, no lo sé. La semana que viene (por el día en que fue realizada la entrevista, 8 de febrero) creo que lo tendré terminado y luego ya veré la manera en que lo distribuyo. No lo he pensado todavía.

 

¿Qué película te gustaría dirigir?

 

Hace poco vi una película que se llama Stoker (un drama psicológico familiar), de un director coreano (Park Chang-wook), y me molaría hacer algo así o, al menos, algo parecido.

 

Tú estuviste en Hollywood, ¿el cine y la televisión en España están al mismo nivel que allí?

 

No, no, no, por muchos motivos, pero, no, hombre, no. Estados Unidos es el espejo en el que hay que mirarse para intentar alcanzarles poco a poco y estar a su altura. Pero, desde luego... que sí que estoy de acuerdo con que en España se hacen las cosas muchísimo mejor y que el cine ha dado, en estos últimos cinco años, un paso abismal. Estamos encaminándonos a algo parecido a lo que hacen allí, pero, hombre, nos llevan años de ventaja, yo creo.

 

¿Fue la gran aventura ir allí?

 

Fue una aventura, la verdad que sí. Pasarme un verano por allí, perdido, con veintiún años, sin poder probarme una cerveza... (risas). Fue una aventura, fue una aventura.

 

Sé que eres fiel seguidor de los Oscars, ¿quiénes son tus favoritos para este año?

 

Pues, mira, he de decirte que ando un poco liado y no he podido verlas todas, todavía. Me falta por ver la de Iñárritu (El renacido), me falta por ver Spotligth...

 

Esa sí te la recomiendo.

 

¿Sí? He oído hablar muy bien de ella. También me falta por ver La chica danesa. Me decepcionó un poco, el otro día, La gran apuesta y eso que tenía muchas ganas de verla.

 

Totalmente de acuerdo.

 

A ti, ¿te ha gustado?

 

Pensé que iría a ver una película y me encontré más bien con un 'documental'.

 

Un documental, pero, además, el hecho de conocer el final, de saber que les iba a ir bien, porque sabes la historia... y las relaciones tan inconexas entre ellos, que ninguno de ellos se conoce entre sí, o sea, son como historias individuales montadas, mezcladas, que si le sumas que ya sabías el final... La historia me interesaba mucho, pero cómo la cuenta, no mucho. Así que, todavía, no he podido hacer mi lista de favoritos.

 

Hablando de galas, ¿has visto los Goya?

 

Pues vi la última media hora. Llegué del cine, precisamente, de ver La gran apuesta.

 

Antes de verano, has rodado una colaboración para una TV Movie de Mediaset (protagonizada por Quim Gutiérrez y dirigida por Salva Calvo) y hace poco un episodio para una serie que se podrá ver en la nueva plataforma de Atresmedia, Flooxer. ¿Se avecina un año apasionante?

 

La verdad que sí, toco madera por que así sea, pero, sí, en principio, este año tiene buena pinta. Tengo un proyecto para finales de año, pero que todavía no puedo decírtelo, aunque parece que está bastante sólido. Podría ser también el año de saltar a la gran pantalla. Estoy muy contento de cómo ha empezado el año y deseando de que se materialice, claro.

 

Ese proyecto que tienes, ¿es para teatro?

 

Sí, sí, sí, hay un proyecto de teatro. Hay una cosa de cine también por ahí que falta por cerrar, pero que parece que va para adelante. Cuando pueda contarlo, lo contaré.

 

¿Alguna vez has tenido ese miedo de pensar “qué pasará si este mundillo se acaba pronto”?

 

Bueno, yo trabajaría para que no fuese así. No me considero como que estoy jugando a ser actor, sino que le estoy poniendo dedicación. Es mi profesión, así que espero poder dedicarme a esto toda la vida.

 

Oye, y ¿qué piensas hacer con los diecisiete primeros capítulos de Cuéntame que tienes guardados en casa?

 

(Risas) Pues... pues, no lo sé. Los tengo muy bien guardados en una bolsa. Hombre, la verdad es que se me empieza a pasar por la cabeza subirlos a e-Bay (risas).

 

Si no, siempre podrás guardarlos en el horno de tu casa o, ¿ya lo has estrenado?

 

(Risas) No, sigo sin haberlo estrenado, sigo jodido (risas).

 

Please reload

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now